
La banda creó sociedades comerciales para montar parqueaderos y recibir automotores afectados judicialmente.
Las actividades investigativas adelantadas por la Fiscalía General de la Nación pusieron en evidencia a una red delincuencial señalada de hurtar vehículos embargados en medio de procesos civiles para posteriormente comercializarlos a terceros interesados en diferentes municipios de Sucre y Cesar, en el norte de Colombia.
Los elementos materiales probatorios dan cuenta de que los integrantes de esta estructura ilegal se habrían articulado para constituir sociedades comerciales y abrir dos parqueaderos en Sincelejo, que les sirvieron para recibir automotores inmovilizados y afectados en procesos judiciales, cuando en realidad no tenían autorización para prestar este servicio.

Una vez tenían los bienes en su control presuntamente se apoderaban de estos y los vendían a ciudadanos que los adquirían de buena fe y desconocían su origen. De esta manera, al parecer, se apropiaron y sacaron provecho económico sobre 13 vehículos.
En una primera fase investigativa fueron capturados cuatro particulares, en una acción conjunta del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) con la Dirección de Tránsito y Transportes de la Policía Nacional. Se trata de William Enrique Hernández Surmay, José de Jesús Pérez Martínez, Erwin David Lamadrid Méndez y Tony Alfonso Gutiérrez Arias.
Posteriormente, Carlos Enrique Campo Salina se presentó de manera voluntaria ante las autoridades. Estas personas fueron presentadas ante un juez penal de control de garantías y un fiscal de la Seccional Sucre les imputó los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado agravado. Tres de los procesados aceptaron cargos y todos deberán cumplir medida de aseguramiento domiciliaria.




