Las autoridades investigan los posibles móviles del nuevo homicidio ocurrido en Ibagué, en la noche del miércoles
La muerte de Juan Daniel Arango Espitia tiene en vilo a los vecinos de este sector de la comuna 7 de Ibagué, que se disponían a descansar la noche anterior cuando escucharon casi en sus oídos, tres fuertes detonaciones producidas con arma de fuego.

Dos de los proyectiles hicieron blanco en la humanidad del joven de 24 años, quien estaba sentado en el andén, afuera de la casa donde vivía desde hace aproximadamente dos meses. Él cargaba a su pequeña bebé, quien milagrosamente no registra lesiones. El sicario se acercó y le disparó por la espalda. Un impacto se alojó en la cabeza y otro en un costado. La víctima se desplomó implorando ayuda.
Luego de ejecutado el acto, el criminal huyó corriendo por la iluminada calle de la manzana M, cerca de la caseta comunal del barrio El Limón, ubicado cerca de la Plaza Principal del barrio Especial El Salado. La huida del homicida quedó registrada en cámaras de vigilancia del sector, sobre las cuales se adelantaron las primeras tareas por parte de las autoridades.

Mientras el sicario salía espantado con el arma aún en la mano, los vecinos auxiliaban a la víctima quién todavía registraba signos vitales y balbuceaba implorando ayuda. En un vehículo particular lo llevaron de urgencia a la USI de El Salado, ubicada a unos 3 minutos del lugar de los hechos. Sin embargo, por la gravedad de las heridas, el personal médico de turno ordenó el inmediato traslado hasta el hospital Federico Lleras Acosta, donde nada pudieron hacer los especialistas para salvarle la vida.
De Juan Daniel se supo que tenía algunos antecedentes judiciales lo que podría ser uno de los móviles del acto sicarial ejecutado a sangre fría. La Policía Metropolitana de Ibagué también realiza una serie de pesquisas para determinar si el crimen también está relacionado con el tráfico de drogas al menudeo en toda esa amplia zona residencial de la comuna 7.




