
El Plan de Contingencia adoptado a última hora por la Alcaldía trata de mitigar los duros efectos por el mínimo suministro del potable generado por las lluvias intensas del domingo anterior.
Una vez más la ciudad de Ibagué soporta un drástico racionamiento de agua, cuando apenas comienza la temporada de lluvias y en medio de un racionamiento provocado por los bajos caudales de las fuentes hídricas que abastecen el sistema de acueducto local.
No es la primera vez que esta capital sufre una emergencia generada por la inestable cuenca del río Combeima, la cual el domingo anterior, registró el crecimiento desmedido de varias de las quebradas que tributan sus aguas al afluente más importante de Ibagué.

Desde hace más de 35 años la Alcaldía de Ibagué invierte millonarios recursos en la interminable construcción del denominado Acueducto Complementario, que aún está lejos de entrar en servicio, aunque las dos últimas administraciones, en particular, obtuvieron decenas de miles de millones de pesos del gobierno nacional con la excusa de «terminar» este proyecto.
Ni Guillermo Alfonso Jaramillo, hoy ministro de Salud, ni el autodenominado «ingeniero de las obras» Andrés Hurtado, tuvieron la grandeza de culminar con éxito la obra tan requerida por los más de 600.000 habitantes que tiene Ibagué. Cada uno utilizó el proyecto como otro de los «caballitos de batalla» para lanzar dardos y denuncias contra sus opositores y prometiendo que «ahora si» habrá acueducto complementario. Hoy, la alcaldesa impuesta por el señor Hurtado, enfrenta el mismo lío, esgrime diversas justificaciones y lanza las promesas manidas de su mentor, anunciando que pronto habrá agua suficiente para todos los ibaguereños.
Emergencia por desabastecimiento
Mientras algún día algún gobernante cumple las promesas, Ibagué despertó en emergencia de última hora. Poco antes de las 6:00 de la mañana, la bacterióloga Johana Aranda, alcaldesa de Ibagué, desde la bocatoma central del acueducto, a un costado del río Combeima, anunció que no había más alternativa que decretar la emergencia, después de casi 48 horas de las intensas precipitaciones que provocaron el desbordamiento del río, acompañado de abundante material de arrastre.

Esa situación pluviométrica y la inestabilidad de la cuenca, inundaron los desarenadores de material vegetal, piedras y barro, que aún este martes es liberado por obreros de la empresa Ibal. Allí en ese punto hay maquinaria amarilla y medio centenar de operarios que cumplen diversas tareas para tratar de lograr las condiciones óptimas para levantar la emergencia que tomó por sorpresa a empresarios, empleados, profesores, estudiantes y hasta a los mismos funcionarios de la Alcaldía de Ibagué, a quienes les avisaron poco antes de las 7:00 de la mañana que debían laborar desde casa por falta de agua en las diversas sedes del gobierno municipal.
Hasta el instituto IMDRI tuvo que emitir una comunicación de última hora, anunciando que los escenarios deportivos quedaban cerrados por la misma situación. El Estadio Murillo Toro, el Parque Deportivo y los polideportivos que administra la entidad permanecerán fuera de servicio hasta cuando se levante la extrema e improvisada medida de la emergencia.
Y es que desde la tarde anterior ya se advertía la aguda situación que ninguno de los expertos del Ibal y la Alcaldía de Ibagué, advirtieron pese a las condiciones que se advertían en la bocatoma. Ya en la noche, decenas y decenas de mensajes de la comunidad desde todos los sectores de la ciudad clamaban el suministro del potable, sin recibir respuesta alguna por parte de las autoridades.
Para fortuna de los habitantes de esta ciudad el clima este martes ha sido bastante benévolo frente al alto grado de improvisación evidenciado desde la actual administración.
En resumen, la crisis que hoy vive Ibagué por falta de agua potable es lo más parecido a una crisis anunciada y que podía haberse evitado si la cadena de corrupción que ha arrastrado el río de inversiones no hubiese existido. La ciudad, según las promesas de los gobiernos más recientes, debería tener en pleno funcionamiento su acueducto complementario.

Fotos tomadas video canal Capital Musical



