
El río Combeima y las quebradas Cay y Chembe han disminuido su caudal como consecuencia de las altas temperaturas provocadas por el Fenómeno del Niño. Por esta razón es indispensable poner en práctica protocolos para que en las empresas y en las residencias haya un efectivo uso racional del agua.

Por efecto de la intensa sequía que azota a Colombia las fuentes abastecedoras del acueducto municipal de Ibagué y de los acueductos comunitarios y veredales, registran una preocupante disminución en los caudales. Por ejemplo, en la quebrada Cay en estos momentos se calcula una disminución del 30%, según informó la gerente de la empresa Ibal, Erika Palma.

Esta situación genera una alerta grave para la ciudad. La advertencia de la funcionaria es clara, Ibagué tendrá muy serias complicaciones para el suministro normal de agua. De ahí que es absolutamente necesario que todos los sectores adopten y apliquen extremas medidas para hacer un uso racional del recurso hídrico que sea realmente efectivo.
Erika Palma también expresó que es indispensable que los establecimientos de comercio como lava-autos, las pequeñas industrias existentes y en las residencias, activen protocolos de racionalización del uso del líquido potable.

“Es por eso que la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado activa ese protocolo de contingencia, preparados para asumir y afrontar esta situación, pero necesitamos contar con el apoyo de cada uno de nuestros suscriptores”, indicó la gerente. Sin embargo, desde la misma empresa todavía no se distribuye alguna cartilla o póster con clips ilustrativos donde se brinden sugerencias acerca de cómo «ahorrar» agua en tiempos de intensa sequía.





