En medio de las altas temperaturas que registra gran parte del país, a una humilde vivienda del Espinal llegó la inesperada visita de este animal nativo, aunque poco visto en esta región y otras zonas cálidas de Colombia y Suramérica.

A comienzos de año de la nada apareció el pequeño felino el cual fue adoptado por la señora de la vivienda, con la creencia equivocada que se trataba de un gato callejero. Sin embargo, con el paso de los días surgieron las dudas al detallar la fisonomía del animal. En efecto la cabeza y las orejas de esta especie se diferencian a las que posee un gato común. Y el pelaje es muy diferente, al ser áspero.
Tras reconocer que realmente no se trataba de la conocida especie domesticada, la dama se comunicó con la línea de rescate que tiene disponible la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima. Entonces la entidad envió una comisión de profesionales que luego determinó la existencia del Jaguarundi, Yaguarundí o Gato Moro, como se le dice en otras zonas del continente.
Desde la calurosa población tolimense, el dócil felino fue trasladado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre CAV, en Llanitos -Cañón del Combeima- donde veterinarios y biólogos procedieron a revisar su condición de salud y de comportamiento para establecer su real estado.
“Este individuo juvenil está recibiendo las valoraciones clínicas, biológicas y comportamentales para establecer su real estado, esperamos que se encuentre bien”, explicó el Médico Veterinario de Cortolima, Diego Iglesias.

¿Qué es el Jaguarundi?
De acuerdo con el portal web NaturaLista Colombia esta especie es de talla pequeña, más grande que un gato doméstico, con cráneo y cara muy similares a los del puma. Presenta dos formas en la coloración de su pelaje: una de color castaño rojizo, y otra parda casi negra o grisácea, pudiendo estar presentes ambas en la misma camada. Este felino alcanza una longitud de 50 a 70 centímetros de largo, más la cola que mide entre 30 y 60 centímetros. En promedio alcanza los 33 centímetros de altura y ya adultos logran un peso entre los 3,5 y 9,1 kilogramos.
El Yaguarundí se alimenta de pequeños mamíferos y aves, aunque también caza reptiles y anfibios, y se beneficia de los peces que quedan atrapados en las orillas de los ríos y lagos. Su actividad está concentrada durante las horas del día y no en la noche.
Fotos y videos Corporación Cortolima




