En mayo de 2022 el Tribunal Superior de Ibagué revocó la decisión de primera instancia que lo absolvió y lo condenó a purgar 16 años y medio de prisión, pero hasta ahora se logró la captura. Otro hombre también fue hallado penalmente responsable.
Fue detenido Francisco Javier Gallego para cumplir sentencia por los delitos de acceso carnal o acto sexual en persona puesta en incapacidad de resistir agravado, del que fue víctima una mujer en un billar de Ibagué en el año 2013. Gracias a que la víctima lo vio y avisó a la Policía Nacional, la captura del hombre, ordenada desde el año pasado, se materializó el fin de semana en el barrio 12 de Octubre en esta ciudad.
La orden fue emanada por el Tribunal Superior de Ibagué tras emitir sentencia condenatoria en su contra al revocar la absolución que se le dio al encartado en primera instancia, el 22 de marzo de 2018.
Cómo sucedieron los hechos
Los hechos ocurrieron el 27 de junio de 2013 en un billar ubicado en la calle 37 con carrera 4ª de la ciudad, el cual era administrado por Gallego, conocido como ‘El Gato’, hasta donde llegó la víctima de 19 años para que este le prestara dinero. Mientras esperaba, el hombre le ofreció cerveza. Posteriormente llegó Álvaro Robinson Morales García, conocido como Tamaguchi, quien le ofreció a la joven una dosis de sustancia estupefaciente que ella consumió.
La víctima relató ante el fiscal del caso que después de perder el conocimiento, abrió los ojos y sorprendida se halló desnuda sobre una de las mesas de billar en la cual fue abusada sexualmente uno tras otro por los sujetos reseñados y un tercero que no logró identificar. El impacto que sufrió la afectada fue tan delicado que al día siguiente entró en estado de depresión atentando contra su propia vida.
El dictamen médico-legal del 5 de julio de ese año, determinó que la víctima había sido violentada sexualmente. Fue así como se dio inicio a la actividad investigativa por parte de un despacho adscrito al Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) de la Fiscalía General de la Nación, la cual, con sus sólidas pruebas y evidencia física, logró que el Tribunal le diera crédito a su teoría.
El hombre fue dejado a disposición del juzgado de ejecución de penas que lo requería.



