
En Ibagué aún se conserva una de las más tradicionales bebidas de los antepasados pijaos, la chicha. Es un alimento refrescante preparado a base de maíz, pero que también lo sirven en las reuniones familiares y de amigos para ‘entonarse’ y algunos hasta para embriagarse.

En la comunidad Indígena Tolaima, establecida en Ibagué, el encargado de prepararla con unos cuantos días de anticipación es Eduar Fernando Capera, quien comenta parte de los secretos para preparar una buena chicha. Durante los primeros dos días se puede consumir libremente como alimento nutritivo y para calmar la sed.

Esa misma chicha que beben los más pequeños, cuatro o cinco días después es aprovechada por los adultos para reunirse con los amigos y compartir unas buenas totumadas de este producto, ya fermentado. Cuatro vasos de chicha son suficientes para quedar bien ‘entonado’, o en otras palabras para embriagarse.

Este fue uno de los productos que más degustaron las comunidades indígenas residentes en el municipio de Ibagué, que fueron convocadas por la Alcaldía para tomar posesión a los ocho Gobernadores Indígenas de los cabildos legalmente establecidos en la capital del Tolima.




